Pfizer lanza un nuevo dispositivo de infusión para los pacientes con hemofilia A

Categoría de nivel principal o raíz: Noticias Categoría: Medicamentos Publicado: Lunes, 31 Octubre 2016 15:19 Visto: 319

El uso de la jeringa precargada de FVIII recombinante es un método de administración más seguro y sencillo que el del uso del vial, siendo apta su utilización en adultos y niños de todas las edades. Y es que, a través de este formato, se reduce el riesgo de entrar en contacto con el medicamento y contaminarlo.

Además, esta presentación ofrece mayores ventajas en el manejo porque se minimiza la manipulación y, en sólo tres pasos, se reconstituye el factor recombinante. "El hecho de que los pacientes inviertan menos tiempo en la administración del medicamento puede ayudar a la normalización del tratamiento y favorecer su adherencia", ha comentado la doctora del servicio de Hematología del Hospital Universitario Carlos Haya de Málaga, Eva Mingot.

Precisamente el fácil manejo de los dispositivos para la infusión intravenosa de factor es una de las principales demandas de las personas que padecen hemofilia A. En este sentido, el nuevo dispositivo requiere menos pasos para la reconstitución, siendo más cómoda su administración.

"Las presentaciones en viales son más complicadas de preparar al tener que mezclar en varios pasos el medicamento con el disolvente. Ahora, al ir en la misma jeringa el medicamento con el disolvente, es mucho más cómodo, rápido e higiénico para su preparación", ha señalado la supervisora de enfermería de la UGC de Hematología y Hemoterapia del Hospital Regional Universitario Carlos Haya de Málaga, María José Fernández.

Por tanto, gracias a su sistema de reconstitución se elimina el paso de la transferencia en el proceso de reconstitución del factor, de tal manera que para utilizarlo sólo se necesita realizar tres pasos: preparación, adaptación y reconstitución. En cuanto a los errores en la administración de la medicación, la jeringa precargada reduce una posible sobredosificación.

El medicamento se puede conservar sin refrigerar, a temperatura ambiente (hasta 25 grados) durante un periodo de hasta tres meses. Al finalizar este periodo de conservación a temperatura ambiente, el producto no debe volver a refrigerarse, sino que se debe usar o desechar.

Asimismo, para el paciente que viaja con asiduidad, el dispositivo y la conservación a temperatura ambiente durante tres meses es una "gran ventaja" porque tiene "mayor autonomía" para la autoadministración.

"Es muy fácil de preparar y manejar. Por tanto, todo lo que ayude al paciente a cumplir de forma adecuada su tratamiento va a fidelizarlo y optimizar resultados clínicos. Esto a la larga es calidad de vida para él y prevención de las complicaciones propias de la hemofilia con la reducción de costes económicos y sociosanitarios que implica", ha zanjado Mingot. EUROPA PRESS