Disminución de hormona de crecimiento en adultos influye en algunos signos de envejecimiento

Categoría de nivel principal o raíz: Noticias Categoría: Genética Publicado: Lunes, 31 Octubre 2016 15:19 Visto: 305

 

El especialista en medicina interna y director de la Clínica Noor, explicó que es a partir de la cuarta década de vida que los niveles de la hormona de crecimiento que secreta el cuerpo de forma natural empiezan a reducirse y en algunos casos particulares son mínimos, lo cual puede manifestarse en algunos signos de envejecimiento, como el achicamiento de la columna vertebral y falta de dinamismo.

Y es que si bien la hormona del crecimiento determina la estatura de los niños, también interviene en el caso de los adultos; es decir, cuando el crecimiento se ha completado. “Se ha documentado que por ejemplo, en el caso del corazón --que estructuralmente es un músculo--, quienes presentan deficiencia de la hormona del crecimiento podrían tener reducción en la esperanza de vida por la pérdida acelerada de masa muscular”.

Además –agregó-- se sabe que incluso tiene un efecto sobre el estado anímico e intelectual. “Por todo lo anterior la calidad de vida disminuye y los adultos que sufren un déficit de la hormona de crecimiento se quejan de desánimo, cansancio y falta de dinamismo. En casos particulares se puede presentar depresión y aislamiento social”, dijo el también integrante de la Sociedad Europea de Endocrinología.

Recordó que en 1990, el doctor Daniel Rudman del Medical College of Wisconsin, publicó un estudio sobre los efectos de la administración de la hormona de crecimiento humana recombinante en adultos mayores de 60 años, en el cual los resultados a los 6 meses mostraron un incremento en del 8.8% de la masa corporal magra, un decremento del 14.4% de la grasa corporal, aumento del 7.1% del grosor de la piel y aumento del 1.6% en la densidad ósea.

Sobre la función metabólica del cuerpo, el especialista refirió que estudios revelan que en los primeros años de la vida la hormona de crecimiento tiene una participación muy activa; sin embargo, cuando sus niveles naturales bajan, se ve afectada la asimilación de proteínas, lípidos e hidratos de carbono y, por lo tanto, los niveles de colesterol y triglicéridos.

El doctor Tovar afirmó que “al administrar la hormona de crecimiento humana recombinante a los adultos entre 40 y 80 años con deficiencia de HC, aumenta la síntesis proteica en casi todas las células del organismo, aunado a que se favorece la movilización de los ácidos grasos del tejido adiposo, lo cual  incrementa la cantidad de ácidos grasos libres en sangre y su uso como fuente de energía. También disminuye la cantidad de glucosa utilizada en todo el organismo lo que produce un incremento de la masa corporal magra”.

Por su parte, el doctor Carlos Tapia, Gerente médico de la Unidad de Negocios de Alta Especialidad en Merck Serono México ---compañía líder en biofarmacéutica--, comentó que la administración de dicha terapia ha demostrado mejorar en conjunto la fuerza física y  la sensación de bienestar general, lo que se traduce en una mejora de la calidad de vida pero son los especialistas quienes deben valorar cada caso de forma personal.

“El uso de la hormona de crecimiento humana recombinante debe ser valorado y monitoreado por los especialistas en endocrinología, quienes deben realizar  una valoración integral para determinar si las características clínicas de la persona corresponden a los datos clínicos por deficiencia de hormona de crecimiento y después considerar que el adulto lleve una alimentación saludable, hábitos de actividad física y estilo de vida adecuados”, concluyó. Redacción MD