"Una de las complicaciones más devastadoras del trasplante de pulmón, por ejemplo, es el reflujo gastroesofágico que causa broncoaspiración, lo que inflama el tejido pulmonar y desencadena el rechazo del órgano", explica la Dra. Gulchin Ergun, gastroenteróloga del Hospital Houston Methodist. "La pandemia nos dio la oportunidad de estudiar a esta población única de pacientes para determinar la importancia de las pruebas de reflujo antes y después del trasplante, y para ayudar a garantizar resultados óptimos para ellos. En este sentido, hoy en día se utilizan técnicas quirúrgicas mínimamente invasivas para proporcionar una barrera para prevenir el reflujo y el rechazo del órgano resultante”.
En los casos complejos, se requieren estudios diagnósticos avanzados para evaluar la función esofágica mediante manometría e impedancia-pH, y establecer la necesidad de intervención quirúrgica. Centros de alta especialidad como el Hospital Houston Methodist han incorporado herramientas innovadoras que permiten ofrecer alternativas menos invasivas, favoreciendo una recuperación más ágil y con menor dolor, incluyendo procedimientos asistidos por robot.
"A través de nuestro protocolo integral de manejo del dolor, ayudamos a los pacientes de estos casos complejos a comprender mejor cómo controlar su dolor a través de la educación y el uso de múltiples analgésicos no narcóticos después de la cirugía", señala el Dr. Min Kim, cirujano gastrointestinal de Houston Methodist.
Actualmente, las capacidades diagnósticas y de evaluación integral permiten disponer de un amplio abanico terapéutico, que abarca desde el tratamiento médico hasta técnicas quirúrgicas endoscópicas, laparoscópicas y robóticas, incluyendo procedimientos de revisión en pacientes complejos cuyas intervenciones previas no lograron los resultados esperados.
Redacción MD