La agencia de noticias también destaca en la información, que Johnson & Johnson sabía de este riesgo, y se encargar de ocultarlo durante varias décadas, esto con la finalidad de proteger su marca de talcos, que es de las más vendidas en el mundo.
Tanto ha afectado el mercado que su caída en la bolsa, fue estrepitosa, en hasta un 12% con pérdidas de hasta 47.000 millones de dólares, su mayor caída desde 2002.
Según la información, hay 11.700 demandas de personas que afirman que el talco les provocó cáncer. Gran parte de estos documentos se habrían mantenido ocultos por orden judicial.
Johnson & Johnson se habría encargado de pagar estudios especiales para demostrar que su talco era seguro, esto a pesar de que los resultados obtenidos no les favorecían, según los documentos. La compañía se habría apoyado en un "escritor fantasma" para redactar los resultados de estos estudios, los cuales se presentaban posteriormente a los organismos reguladores.
Los documentos muestran que al menos desde 1971 y hasta principios de la década de los 2000, Johnson & Johnson sabía que sus talcos crudos y polvos daban positivo a pequeñas cantidades de asbesto. Ante esto, los ejecutivos de la empresa, los gerentes de minas, científicos, médicos y abogados discutieron el problema y plantearon varias estrategias para abordarlo, esto mientras no se divulgaba a los reguladores ni a los consumidores.
Primeras demandas y sentencias
En julio pasado, la compañía recibió su sentencia, se le condenó a pagar 4.690 millones de dólares a 22 mujeres que afirman que el talco les provocó cáncer de ovarios. Este veredicto representa el pago más grande que la empresa ha enfrentado en su historia tras estas acusaciones.
Ante la investigación de Reuters, Johnson & Johnson ha salido a condenar enérgicamente todas estas afirmaciones, donde aseguran que "el polvo para bebés de Johnson & Johnson es seguro y no contiene asbesto". Peter Bicks, abogado de la compañía, emitió un comunicado donde se lee:
"El artículo de Reuters es unilateral, falso y difamatorio. En pocas palabras, la historia de Reuters es una teoría absurda de conspiración, la cual aparentemente se ha extendido por más de 40 años, orquestada por generaciones de reguladores globales, científicos de las universidades más importantes del mundo, laboratorios independientes de prestigio y los mismos empleados de J&J.
"El consenso científico es que el talco utilizado en los polvos corporales no causa cáncer, independientemente de lo que contenga ese talco. Esto es cierto incluso si, que en este caso no lo es, el talco cosmético de Johnson & Johnson alguna vez hubiese contenido cantidades diminutas e indetectables de asbesto."
Bicks también comentó que los documentos citados por Reuters apuntaban a resultados "atípicos", incluso afirmó que estos documentos hacen referencia a productos de talco industrial.
Agencias /Redacción MD