Imprimir esta página

La OMS pide investigar y desarrollar nuevos antibióticos

Mar 22, 2017

Ciudad de México. La resistencia a los antimicrobianos (RAM) se convierte cada día en un peligro latente para la salud pública mundial, es urgente que el gobierno y la sociedad tomen medidas pertinentes. De acuerdo al CDC, se estima que en los últimos años la RAM ha generado cerca de 23 mil muertes en Estados Unidos y 25 mil muertes en los países de la Unión Europea en los últimos años. Si la tasa de resistencia actual aumenta un 40%, se estima que para el año 2050 el número de muertes anuales atribuibles a RAM en Norteamérica, será de 317 mil.

La Organización Mundial de la Salud (OMS), generó una lista de 12 bacterias junto con los respectivos antibióticos a los que ya son inmunes, con el fin de promover la investigación y desarrollo (I+D) de nuevos fármacos que combatan la resistencia de microorganismos patógenos, que en la actualidad son un problema de salud mundial urgente de resolver. 

MSD, se suma a este llamado. La farmacéutica comprometida con identificar y resolver las necesidades médicas no satisfechas más serias del mundo, mantiene una trayectoria constante en el campo de anti-infecciosos, por lo que desde hace años investiga y desarrolla antibióticos.

“Es necesario incrementar el arsenal terapéutico”, señaló el Dr. Juan Marques, Director Médico de MSD en México, “la realidad es que son pocos los antibióticos nuevos en puerta y contados los laboratorios que trabajan en desarrollarlos. En MSD tenemos un importante portafolio de antibióticos, pero aun así, seguimos investigando en el desarrollo de nuevas moléculas que puedan combatir el grave problema de las infecciones tanto de la comunidad como hospitalarias”.

En el comunicado emitido por la OMS, la Dra. Marie-Paule Kieny, Subdirectora General para Sistemas de Salud e Innovación de la OMS, destacó que la resistencia a los antibióticos está creciendo mientras las opciones terapéuticas van en declive. “Si dejamos el problema a merced de las fuerzas de mercado exclusivamente, los nuevos antibióticos que con mayor urgencia necesitamos no estarán listos a tiempo”.

Al respecto el Dr. Marques subrayó que, “desarrollar un nuevo antibiótico puede llevar años de investigación y generar altos costos. Estimaciones señalan que las pérdidas acumuladas podrían alcanzar 2,9 billones de dólares antes de 2050,2 si no se pone en práctica una estrategia eficaz pronto, además de que, por el mal uso, cada vez y en menos tiempo, las bacterias adquieren resistencias a nuevos fármacos”.

Por lo que se requiere de una comprometida labor de investigación y desarrollo que esté a la vanguardia y cuente con las herramientas adecuadas para la prevención y el tratamiento de algunos de los problemas de salud más urgentes en el mundo, como son los “súper microbios” resistentes a los antibióticos.

Los nuevos antibióticos van de la mano de un protocolo de uso y prescripción de antibióticos profesional, por lo que la Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA, por sus siglas en inglés), publicó guías para que los hospitales desarrollen un programa institucional de Antimicrobial Stewardship (AMS) ante la amenaza de bacterias multiresistentes (MR).

“En México, se implementó el AMS con la intención de que los médicos hagan un análisis sobre el consumo de antibióticos y el perfil de resistencia antimicrobiana existente en su hospital; análisis que contribuirá a tomar decisiones más conscientes, así como ofrecer opciones terapéuticas correctas para los pacientes”, comentó el Dr. Marques.

A continuación, el listado de la OMS que clasifica a las bacterias en tres niveles de urgencia a combatir: crítica, elevada y media. 

Prioridad 1: Crítica

Acinetobacter baumannii, resistente a los carbapenémicos (antibiótico de amplio espectro).

Pseudomonas aeruginosa, resistente a los carbapenémicos.

Enterobacteriaceae, resistentes a los cabapenémicos, productoras de ESBL (enzima que genera resistencia a la mayoría de los antibióticos). 1 

Prioridad 2: Elevada

Enterococcus faecium, resistente a la vancomicina.

Staphylococcus aureus, resistente a la meticilina, con sensibilidad intermedia y resistencia a la vancomicina.

Helicobacter pylori, resistente a la claritromicina.

Campylobacter spp, resistente a las fluoroquinolonas.

Salmonellae, resistente a las fluoroquinolonas.

Neisseria gonorrhoeae, resistente a la cefalosporina y fluoroquinolonas. 

Prioridad 3: Media

Sreptococus pneumoniae, sin sensibilidad a la penicilina.

Haemophilus influenzae, resistente a la ampicilina.

Shigella spp, resistente a las fluoroquinolonas. 

Las bacterias resistentes a los medicamentos imponen una carga económica de miles de millones de dólares cada año, son más costosas de tratar porque requieren de una hospitalización prolongada, visitas médicas adicionales, un mayor valor de antibióticos alternativos, atención post hospitalaria, baja productividad laboral, años de vida saludable y muertes. 

La OMS estima que cirugías como el trasplante de órganos, la quimioterapia del cáncer, el tratamiento de la diabetes, así como cesáreas, podrían convertirse en un futuro cercano en intervenciones de muy alto riesgo.

Redacción MD

 -----------------------

Referencias:

Organización Mundial de la Salud. La OMS publica la lista de las bacterias para las que se necesitan urgentemente nuevos antibióticos. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/news/releases/2017/bacteria-antibiotics-needed/es/  Consultado el: 1 de marzo de 2017.

Cecchini, Michele, Langer Julia. Resistance in G7 countries and beyond: Economic Issues, Policies and Options for Action. Disponible en https://www.oecd.org/els/health-systems/Antimicrobial-Resistance-in-G7-Countries-and-Beyond.pdf Consultado el: 1 de marzo de 2017.

Sociedad Americana de Enfermedades Infecciosas (IDSA). New Antibiotic Stewardship Guidelines Focus on Practical Advice for Implementation. Disponible en:

Consultado el: 1 de marzo de 2017.

Organización Mundial de la Salud. Resistencia a los antimicrobianos. Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs194/es/ Consultado el: 1 de marzo de 2017.