Según la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición, el 25 por ciento de mujeres entre 15 y 18 años han dejado de comer por 12 horas por miedo a engordar, y uno de cada 10 alumnos varones de bachillerato opta por el ayuno como método contra la obesidad o el sobrepeso.
México presenta una situación preocupante: cada año se documentan 20 mil casos nuevos de bulimia y anorexia entre adolescentes, lo que ha representado un aumento del 300 por ciento en los últimos 20 años.
De acuerdo con información proporcionada por el nutriólogo Luis Prieto presidente de la Asociación de Nutrición Especializada, existen una serie de trastornos alimenticios, por fuera de la anorexia y la bulimia, que por sus características son mucho más difíciles de detectar siendo los más conocidos:
1. Ortorexia
2. Vigorexia
3. Anorexia
4. Potomanía
5. Pica
6. Permarexia
7. Pregorexia
8. Manorexia
9. Drunkorexia o ebriorexia
10. Bulimia
11. Megarexia
12. Exomegarexia
Aunque los científicos todavía están investigando los factores que pueden contribuir al desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria, se han identificado algunos factores de riesgo para el desarrollo de un trastorno de la conducta alimentaria.
Factores de riesgo y factores psicológicos:
Perfeccionismo
Ansiedad
Depresión
Dificultades con la regulación de las emociones
Comportamientos obsesivos y compulsivos
Estilos de pensamientos rígidos (sólo hay una manera correcta de hacer las cosas, etc.)
Factores Socioculturales
Promover en la cultura un “ideal de la delgadez”
Prejuicios sobre peso y tamaño
Énfasis en dietas
“Cuerpos ideales” que solo incluyan reducidas o ciertas formas y tamaños
Factores Biológicos
Tener un miembro cercano de la familia con un trastorno de la conducta alimentaria
Historial familiar de depresión, ansiedad y/o adicción
Historia personal de depresión, ansiedad y/o adicción
Presencia de alergias que contribuyen a hábitos alimentarios restrictivos o mañosos (como enfermedad celiaca)
Presencia de diabetes tipo 1
Genética
Razón por la cual debemos trabajar todos juntos desde la familia, los maestros, los amigos, los medios de comunicación y legisladores
Luis Prieto explicó “el programa de la Asociación de Nutrición Especializada incluye recomendaciones de menús, libros y divulgación en redes sociales para cualquier persona que quiera colaborar en mejorar nuestra población de nuestro país”
Añadió que algunas señales que pueden ser indicadoras de este tipo de trastornos son:
Miedo intenso de aumentar peso
Imagen corporal negativa o distorsionada
Frecuentes cotejos en el espejo de defectos percibidos
Autoestima que depende de la figura y el peso
Miedo a comer en público o con otras personas
Preocupación por la comida
Comer porciones muy pequeñas o evitar comer
Evitar comer con otras personas
Acumular y esconder comida
Comer en secreto
Desaparecer después de comer, frecuentemente al baño
Rituales con la alimentación (cortar la comida en trozos pequeños, masticar cada bocado excesivamente, comer muy lentamente)
Cualquier hábito alimentario nuevo o una dieta de moda, que incluye evitar un grupo de comida completamente (no azúcar, no carbohidratos, no lácteos, vegetarianismo o veganismo)
Preocupación mínima sobre una pérdida extrema de peso
Interés obsesivo en algunos programas de cocina en televisión y coleccionar recetas
Comer exclusivamente comidas “seguras” o “saludables”
Aislamiento social
Presentar excusas para no comer
Cocinar comidas elaboradas para otros y rehusar comerlas
Comer combinaciones raras de comida
Tener rituales de alimentación
Retirarse de las actividades sociales normales
Esconder la pérdida de peso con ropas voluminosas
Afecto plano o falta de emoción
Irritabilidad
Cambios abruptos en las emociones
Hiperactividad e inquietud (no puede sentarse, etc.)
Rigidez en los comportamientos y rutinas, y la experiencia de ansiedad extrema si estos son interrumpidos
Ejercicio excesivo
Ejercitarse aun cuando está enfermo/a o lesionado/a, o sólo para quemar calorías
Tener hijos pequeños con sobrepeso u obesidad
Redacción MD













