De acuerdo a la OMS el suicidio es “el acto deliberado de quitarse la vida” además "es un acto de violencia, el cual genera para los individuos, las familias, las comunidades y los países, graves consecuencias, tanto a corto como a largo plazo, provocando efectos perjudiciales en los servicios de atención de salud".
En ese sentido el pasado 10 de septiembre durante el Día Mundial de Prevención del Suicidio, la Organización lanzó una campaña llamada "40 segundos para actuar" la cual culminará en el Día Mundial de la Salud Mental. Se le otorga ese nombre porque a pesar de los esfuerzos realizados cada 40 segundos una persona en el mundo se suicida.
Ante esta problemática el Dr. César Augusto Celada de la Borja, Médico psiquiatra y Residente de la alta especialidad en Trastornos Esquizofrénicos, en el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz, advierte que “así como los factores sociales, psicológicos, culturales y de otro tipo pueden interactuar para llevar a una persona a un comportamiento suicida, el estigma asociado con los trastornos mentales sigue siendo un detonante para que las personas no pidan ayuda o no se sientan cómodos en externar lo que está pasando con ellos”.
Además señala que existen diversos factores que contribuyen a los pensamientos suicidas, entre los que pueden identificarse: el duelo, los problemas de relaciones interpersonales, el aumento de consumo de alcohol y otras sustancias, la depresión, otras enfermedades mentales existentes (el alta reciente de una unidad psiquiátrica es un momento de mayor riesgo), el dolor crónico o enfermedades físicas, así como un historial de trauma psicológico severo.
El suicidio no distingue entre clases sociales, al respecto otro informe de la OMS de 2018, muestra que si bien el 79% de las muertes por suicidio tuvieron lugar en países de ingresos bajos y medios entre 2000 y 2016, los países de ingresos altos experimentaron la tasa más alta de suicidio con 11.5 muertes por cada 100,000 personas.
Con el fin de reducir los casos de suicidio en la Ciudad de México existen varias líneas de apoyo disponibles, como la del Sistema Nacional de Apoyo, es decir, el Consejo Psicológico e Intervención en Crisis por Teléfono (SAPTEL) que brinda servicio gratuito las 24 horas, los 365 días del años. El número es 5259-8121.
Asimismo la Universidad Autónoma Metropolitana también cuenta con una línea de Apoyo Psicológico en el 5804-6444 o incluso les pueden enviar un WhatsApp al +52155-6433-8395. Otra alternativa es el Hospital de las Emociones, que ofrece consultas en sus unidades en Milpa Alta, Venustiano Carranza, Cuauhtémoc, Tlalpan y Miguel Hidalgo, así como apoyo telefónico en el número 5795-2054. Además de los servicios de urgencias del Instituto nacional de psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz y del Hospital psiquiátrico Fray Bernardino Álvarez.
Redacción MD













