En Philips tratamos de conocer de primera mano los más importantes desafíos de salud, por ello nos reunimos con múltiples actores clave para trabajar co-creando soluciones de la mano de nuestros clientes y con instituciones relacionadas a la industria. Para nosotros, una innovación significativa para la industria de la tecnología de la salud; es en realidad una solución de impacto, que pueda cambiar la vida de las personas de forma positiva.
En cada uno de esos encuentros me encuentro con desafíos que mantienen su peculiaridad por el contexto en el que vivimos: ¿Cómo se logra una cobertura eficaz a través de la implementación de expedientes clínicos electrónicos?, ¿Cómo garantizar el acceso a las mejores tecnologías en salud respetando la sostenibilidad financiera de los sistemas?, ¿Cómo nos preparamos ante el envejecimiento exponencial de la población y el aumento de las enfermedades crónicas?, ¿Cómo hacemos que los sistemas sean más eficientes y brinden un mayor acceso a las personas?; cuestionamientos que buscan transformar los sistemas de atención médica a modelos integrados, eficientes y centrados en el paciente.
Antes de hablar de posibles soluciones es importante revisar los retos de adopción de tecnología digitales que enfrentan los hospitales e instituciones médicas: equipos y software produciendo una enorme cantidad de datos; pacientes que se atienden en salas de emergencias, unidades de cuidado crítico de radiología, cardiología, oncología, entre otros; departamentos, áreas, especialidades, aplicaciones, y software que no se comunican entre sí. Aunado a lo anterior está la falta de incentivos y regulaciones que permitan promover la implementación de estas tecnologías.
Personalmente veo una gran oportunidad y un gran valor en permitir la integración mediante la salud conectada con tecnologías que permitan el manejo de Big Data como Inteligencia Artificial e Informática de la Salud. Esto será clave para mejorar las eficiencias y aumentar la productividad en los hospitales y en los centros médicos.
La inteligencia artificial tiene el potencial de mejorar el desempeño operacional, la eficiencia y los flujos de trabajo; apoyar decisiones clínicas de manera integrada y de alta calidad; empoderar a los pacientes y consumidores a manejar proactivamente su propia salud; y habilitar la administración de salud poblacional
La clave para tener la historia clínica de un paciente a un clic de distancia es la interoperabilidad. Una estrategia de interoperabilidad garantiza que los datos ricos en información se utilicen de manera significativa y adecuada, para transformar las prestaciones de salud para todos. Lo que complica los esfuerzos de interoperabilidad son, entre otros factores, la amplia variedad de tecnologías de soporte, los formatos de mensajería no estándar, los flujos de trabajo, protocolos heredados; en ese sentido Philips tiene la posibilidad de diseñar soluciones que trabajan con tecnologías no propietarias y permiten lograr esta interoperabilidad, no exclusivamente de una unidad, sino de todos los procesos “End2 End” de una institución sanitaria.
Considero que las mejores tecnologías serán las que nos permitan tener equipos, soluciones, proveedores de salud y pacientes conectados; adaptándose a las necesidades concretas de los sistemas sanitarios y entregando innovaciones significativas a las personas que las requieren. Esas que nos permitan entregar una atención en función del valor, lo que constituye un marco para mejorar los resultados de la salud a un menor costo. Se centra en lo que los pacientes valoran y a la asignación de recursos según los resultados de salud que ofrece el sistema.
Cuando se trata de impulsar la eficiencia y elevar los estándares de calidad, la atención en función del valor agrega incentivos y pagos a los resultados de los pacientes y la población, no a la carga de trabajo del sistema. Como consecuencia, se fomentan elementos como la calidad, la seguridad, la experiencia y el empoderamiento del paciente. La atención en función del valor trata de evitar intervenciones terapéuticas y diagnósticas innecesarias que son los mayores desperdicios en nuestros sistemas. Con la ejecución correcta, ofrece una atención médica rentable de una forma estandarizada que cumple con pautas basadas en la evidencia.
Veo en las alianzas estratégicas y los procesos de co-creación una vía para garantizar que efectivamente se entregan las mejores tecnologías. En Philips diseñamos soluciones con miras a entregar una atención en función del valor. En el ámbito de la tecnología de la información esto significa interoperabilidad, estandarización, plataformas abiertas, seguridad y protección de los datos, y de la privacidad. Solo en forma conjunta podemos superar los desafíos en cuanto a la integración de los sistemas y las plataformas para afrontar la creciente demanda de salud impulsada por el envejecimiento de la población y las enfermedades crónicas.
Nuestra estrategia basada en el Continuo de la Salud busca este flujo de forma conectada y nunca por separado, entre las diferentes fases que van desde vida saludable y prevención, diagnóstico y tratamiento hasta cuidado en el hogar; enlazadas a través de cuidados interconectados, informática de la salud, servicios en la nube e inteligencia artificial. Mejorar la experiencia de profesionales y pacientes, reducir costos del sistema y mejorar la productividad es posible bajo este enfoque.
Para soportar todo el Sistema de salud, tenemos que cambiar la forma en que trabajamos, y la manera como presentamos nuestras soluciones para el mercado. Las asociaciones públicas y privadas son fundamentales para abordar los desafíos de la atención médica, específicamente para que el sector pueda satisfacer las necesidades y demandas futuras de salud.
*Es Gerente General en Philips, Latinoamérica Norte
Extracto del artículo
https://www.linkedin.com/pulse/cómo-garantizar-el-acceso-las-mejores-tecnologías-en-salud-mata/













