Las operaciones de Gilead en México están concentradas en proveer acceso a los tratamientos innovadores desarrollados por la empresa para la hepatitis B y C, toda vez que ya ha estado proporcionando fármacos para pacientes mexicanos con VIH por más de una década a través de alianzas locales. Estos medicamentos han ayudado a transformar la infección por VIH de una enfermedad fatal y debilitante a una condición crónica y manejable.
“La expansión de oficinas de Gilead representa el compromiso de trabajar junto a la comunidad científica y de salud pública, así como otros socios locales para satisfacer de forma más eficiente las necesidades de los pacientes en México”, dijo Musalem.
Un estimado de 1.2 millones de mexicanos padecen hepatitis C, pero solo 10% ha sido diagnosticado, y de ese porcentaje solamente tres mil personas reciben tratamiento. Cada año se detectan 20 mil nuevos casos de hepatitis C en el país y 92% de la población infectada depende de la atención de las instituciones de salud pública.
La filial de Gilead está liderada por el recién nombrado director general Erik Musalem, un ejecutivo farmacéutico con amplia experiencia en el país y mercados globales.
Establecida hace 30 años en Foster City, California, EE.UU., Gilead Sciences es una empresa que se dedica a descubrir, desarrollar y comercializar fármacos innovadores para cubrir necesidades médicas aún por resolver o para las cuales no existen opciones definitivas. La misión de la compañía es avanzar en la investigación de medicamentos para pacientes que sufren padecimientos mortales en todo el mundo, entre los que se incluyen tratamientos para el VIH/SIDA, cáncer y enfermedades del hígado e inflamatorias.
Redacción MD














