Es necesario revisar estos temas antes de que lleguen a la pubertad, ya que cuando se empiezan a desarrollar las hormonas como estrógeno y testosterona, aceleran la maduración esquelética, esto es, que los espacios que permiten que se vaya estirando el hueso y nos den más estatura, se van calcificando y ya no hay espacio para que los huesos sigan creciendo.
“La estatura puede ser reflejo de una buena salud, no se trata de que todos los niños alcancen la misma estatura, si no que estén entre los rangos que le correspondan a su edad, género y su genética”, explicó el Dr. Diego Gaytán, del centro pediátrico del crecimiento Sequoia.
Centro Sequoia ofrece una alternativa médica profesional y especializada para lograr que los niños alcancen mayor estatura. Sirviendo a la sociedad de manera responsable, profesional y ética, pues los padres nos confían lo más preciado que pueden tener: la salud y desarrollo de sus hijos.
Redacción MD














