En México, de acuerdo con el Instituto Nacional de las Mujeres (INMujeres), aproximadamente 17.6 millones de mujeres en edad fértil (15-49 años) son usuarias de métodos anticonceptivos, esto es 53.4% del total de mujeres. De ellas, el 15.6% métodos hormonales y solo el 2.4% tienen pareja con vasectomía, método anticonceptivo cuyo su uso ha ido en descenso desde 1994, mencionan las autoridades sanitarias.
Un caso que refleja esta problemática es el de Noriana Tovar, una mujer de la Ciudad de México que se enfrenta desde hace varios años a una trombosis severa, diagnóstico ligado al uso prolongado de anticonceptivos en su juventud. La incidencia de este padecimiento en mujeres de edad reproductiva, coinciden especialistas de la Asociación de Ginecología y Obstetricia de México, es baja, pero su repercusión en usuarias de anticonceptivos orales es amplia.
La trombosis, además de mermar su calidad de vida, ha representado un reto económico que día a día sortea, pero recientemente, los médicos detectaron nuevos coágulos de sangre en ambas piernas, lo que compromete gravemente su salud y podría derivar en una intervención quirúrgica de alto riesgo si no se actúa a tiempo.
Los especialistas han advertido que, de no recibir un tratamiento intravenoso inmediato, Noriana podría necesitar una cirugía riesgosa.
“Esta operación consiste en colocar un filtro en la vena cava inferior, la más importante para transportar la sangre desde las piernas hasta el corazón, para evitar que los coágulos lleguen al pulmón o al corazón. Pero aún tengo una oportunidad de evitar esa cirugía”, dice Noriana a través de GoFundMe, la plataforma en la que reúne fondos para un tratamiento alternativo.
Ella necesita inciar cuanto antes un tratamiento intravenoso especializado, cuyo costo elevado supera sus posibilidades económicas actuales, además requerirá de terapias de recuperación que le permitirán restablecer su salud circulatoria. Su objetivo es simple pero urgente: salvar su vida sin necesidad de entrar al quirófano.
Su caso es útil para reflexionar acerca del papel de hombres y mujeres en la anticoncepción, así como de la necesidad de encontrar alternativas que no comprometan la salud humana.
Compartir su caso y apoyarla es una forma de visibilizar la problemática, pero sobre todo, de hacerle saber a Noriana que no está sola, un apoyo invaluable.
Redacción MD














