El jefe del Departamento de Gastroenterología y Nutrición del HIMFG, doctor Salvador Villalpando Carrión, ofreció cifras y dijo que en el grupo de niños menores de 5 años de edad la obesidad ha pasado de 7.8, en el año de 1999, a 9.7 por ciento en el año 2012.
Agregó que el problema se ha disparado en el grupo de los adolescentes (niños de 5 a 11 años de edad) donde en la década de los 90 se registró un 28 por ciento de sobrepeso y obesidad, para llegar a 2012 con una cifra de 37 por ciento.
Dijo que una vez que los bebés empiezan a consumir alimentos diferentes a la leche materna (alimentación complementaria), entre los 6 y 11 meses de edad, se empieza a observar una ingesta excesiva de kilocalorías (40 unidades), pero es después de los 4 años de edad cuando ese consumo excesivo se dispara de las 40 kilocalorías hasta 240 kilocalorías diarias.
Dijo que el 80 por ciento de los niños menores de 5 años no consume vegetales, mientras que otro 50 por ciento no consume frutas. Al referirse a la anemia, indicó que la baja ingesta de estos, produce deficiencia de hierro y zinc, la cual es difícil de detectar y ocasiona que los pequeños no alcancen su máximo desarrollo y tengan bajo rendimiento escolar.
“Ni siquiera el 7 por ciento de los niños consumen carne en el grupo de edad de los 6 y 11 meses, que es una de las vías más importantes para complementar el hierro”, acotó.
En ese sentido afirmó: “podemos mencionar que 60 por ciento de los niños mexicanos no consumen la cantidad de hierro que necesitan para no tener anemia. Sesenta por ciento; éste es un dato muy importante”.
También puntualizó que las bebidas azucaradas siguen siendo un componente importante en la alimentación del 80 por ciento de niños mexicanos, y eso es, dijo Villalpando, “lo que les está generando las 240 kilocalorías extra que estamos viendo”.
El jefe del Departamento de Gastroenterología y Nutrición del HIMFG enfatizó que para paliar la enfermedad no hay salida más viable que la prevención, pues el tratamiento para combatir la obesidad y la diabetes presenta un “conflicto mayúsculo”.
Tras insistir en la prevención como corredor de salida, el gastroenterólogo pediatra dijo que a nivel mundial ha quedado demostrado el fracaso de las clínicas de obesidad, un fracaso que se mide por tasas mayores al 90 por ciento.
Acompañado de las maestras Vanesa Hernández Rosiles y Pamela Almada Velasco, ambas adscritas al Servicio de Nutrición del HIMFG, Villalpando Carrión dijo que la guía alimentaria es parte de un trabajo interinstitucional en el que participó la comunidad académica, científica y médica.
La maestra Hernández Rosiles dijo que los factores culturales y socioeconómicos influyen directamente por lo que es necesario que las madres reciban mayor información respecto de las mejores prácticas alimenticias.
El doctor Salvador Villalpando señaló finalmente que la Clínica de Obesidad del HIMFG funciona desde 2003, tiene 13 años de operación, y atiende a 400 niños por año, aunque en sus inicios atendía a casi 700, lo cual dejó de ocurrir en 2009 cuando empezaron a acotar el ingreso para favorecer una atención integral.
Redacción MD














